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viernes, 4 de abril de 2014

Florencia Romano, la primer mujer en dirigir un partido de AFA

Hace 16 años, Florencia Romano se convertía en la primera árbitra en dirigir un partido de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Fue en un encuentro de la Primera D, entre Victoriano Arenas y Muñiz.

En su debut no tuvo problemas en expulsar a 3 jugadores. El primer jugador expulsado por una mujer fue Gustavo García, defensor de Muñiz que evitó un gol con la mano; también le mostró la roja al arquero local, por insultar a un rival, y al 8 visitante, por una jugada brusca.

La historia de Romano y AFA empezó años antes. En los años 1996 y 1997 fue conocida por realizar a modo de protesta una huelga de hambre reclamando ser incorporada a la nómina de árbitros de AFA y elevó una denuncia de discriminación de género laboral hasta el Congreso de la Nación Argentina y la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio del Interior.

Nacida en San Miguel de Tucumán el 23 de octubre de 1970, se recibió de árbitra en 1992, dirigiendo partidos de divisiones inferiores de la Liga Tucumana de Fútbol. Cuando solicitó arbitrar partidos de Primera división, el presidente del Colegio de Árbitros, Julio César Gutiérrez, la desaconsejó. Tras muchos conflictos, llegó a dirigir el partido de Primera D en 1998.

Su gran día fue el 18 de marzo de 2000, cuando integró la terna arbitral del partido de Primera B entre Atlanta y Argentino de Quilmes, con dos asistentes mujeres: Alejandra Cercato y Elvira Maldonado. Esa tarde sacó 7 tarjetas amarillas y 1 roja.


Diferencias con Julio Grondona la fueron dejando de lado con el correr del tiempo pero Florencia Romano siempre será recordada por abrir la puerta del arbitraje femenino en torneos de AFA.

Por Daniel López (@danilopez1414)

Hace 60 años, debutaba Enrique Omar Sívori en River

Hace 60 años debutaba en River, Enrique Omar Sívori, uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos. Con 18 años, hizo su primera aparición en el Monumental en la goleada 5 a 2 a Lanús, cuando ingresó por un tal Ángel Labruna.

River vencía 4 a 0 a Lanús, con 4 goles del uruguayo Walter Gómez en 20 minutos. Ese día formó con Amadeo Carrizo, Alfredo Pérez y Guastavino; Tesouro, Venini y Díaz; Vernazza, Prado, Walter Gómez, Labruna y Loustau. Una delantera que jugaba “de memoria”. En tanto, el visitante alineó a Alvarez Vega, Tarifa y Mercado; Daponte, Guidi y Beltrán; Contini, Cejas, Catoira, Urbano Reynoso y Tacchi.

Renato Cesarini, técnico de las inferiores de River, fue quien llevó a Sívori desde San Nicolás. “Cuando lo vi en San Nicolás, enseguida advertí que era un crack. Era muy pibe, tenía granitos en la cara”, comentó el “Tano”.

El “Chiquitín” Sívori medía 1,69 metros de estatura pero era un gigante. Junto a Oreste Omar Corbatta, Humberto Maschio y Antonio Angelillo, respaldados por Néstor Rossi en el medio y Pedro Dellacha y Federico Vairo, atrás, deslumbraron en el Sudamericano de Lima en marzo de 1957.

En mayo del ’57, River lo transfirió a Juventus de Italia, en lo que fue una venta record en aquel tiempo ya que el conjunto de Turín pagó 10 millones de pesos por sugerencia de Cesarini a Umberto Agnelli, dueño de la FIAT y presidente de Juventus.

Sívori fue campeón con River, en 1955, 1956 y 1957, mientras que con la Juventus obtuvo tres “scudettos”. Pasó por Napoli, en el cual alcanzó el subcampeonato en 1963. El “Chiquitín” se retiró en 1969 y luego fue técnico de Rosario Central, River y el seleccionado argentino en las eliminatorias para el Mundial de Alemania 1974.

Murió a los 69 años el 17 de febrero de 2005. César Luis Menotti siempre lo elogió: “Pelé, Maradona y Enrique Omar Sívori, para mí, están cabeza a cabeza. La gran diferencia es que al Cabezón aquí no lo vieron jugar. Poca televisión, mala, blanco y negro, no todos tenían el aparato. Enrique la dejaba chiquita en River y más tarde en Juventus”.

Les dejamos una muestra de las grandes cosas que hizo este excelente jugador:



Por Daniel López (@danilopez1414)

viernes, 21 de marzo de 2014

La sonrisa que es leyenda

“¡Mi historia todavía no ha terminado!”, se lo escuchó decir en su regreso al fútbol brasileño, luego de rescindir su contrato con el Milán. Y es así, siempre con una sonrisa, tiene un as en la manga para demostrar porque es uno de los más grandes de la historia.

Un 21 de marzo de 1980 nacía en Porto Alegre Ronaldo de Assis Moreira “la alegría personalizada en fútbol”, sí, nacía Ronaldinho.

Foto: AP
Son pocos los futbolistas que han llegado a ser leyenda y muchos menos los han llegado a serlo en actividad, pero Dinho lo consiguió. Privilegiado por estar en el selecto grupo de cuatro jugadores que ganaron Copa Libertadores, Champions League y Mundial, hoy en día es difícil ver a algún jugador que lo cruce y no lo haga una reverencia o se quede pendiente más de él que del partido. Y bien ganado se lo tiene a base de goles, pases y fantasía.

Su carrera comenzó en Gremio con el título del Campeonato Gaucho, haciendo delirar a la torcida con su temprana destreza. Dos años pasaron desde su debut para que rápidamente los ojos de Europa se posaran en él, Paris Saint Germain fue su destino. Allí conquistó únicamente una Copa Intertoto, pero el mundo futbolístico ya comenzaba a saber que un grande se estaba asomando.

En la temporada 2003, el Barcelona lo fichó por 30 millones de euros comenzando una relación que traería a las vitrinas del equipo cúle dos Ligas, dos Supercopas de España y una Champions League. En el blaugrana tuvo el pico máximo de rendimiento donde lo distinguieron en 2004 con el premio a mejor jugador de la FIFA  y en 2005 el Balón de oro junto con, otra vez, el premio a mejor jugador de la FIFA. Hasta hizo que el estadio Bernabéu se levante para aplaudirlo.

La noche y las mujeres hicieron que su estado físico mermara, a tal punto que en 2008 los dirigentes del Barcelona junto con Pep Guardiola, nuevo entrenador, le abrieran las puertas al astro brasilero para su partida. Así fue que fichó para el Milán, donde no comenzó de la mejor manera, pero tras dos temporadas se coronó campeón de la Serie A 2010/2011.

Luego del título en Italia, Ronaldinho volvió a Brasil para jugar en el Flamengo donde obtuvo el Campeonato Carioca en su primer año. Pero esta primavera no iba a poder mantenerla en la siguiente temporada, donde sus salidas nocturnas y la falta de pago por parte del club armaron un combo que terminó en su salida del club.

Las polémicas se habían apoderado del crack brasilero pero Atlético Mineiro no dudó y le dio la bienvenida. Una gran decisión, ya que la magia de Ronaldinho renació y entró en la historia del fútbol al ganar en 2013 la Copa Libertadores, además del Campeonato Mineiro.

Con la selección de Brasil los éxitos no fueron menos que con sus equipos. Mundial sub-17, Copa América, Copa Confederaciones y Mundial, a Ronaldo de Assis Moreira no le faltó nada.

Con 34 años Dinho disfruta de su leyenda, quizás ya haya ganado todo, pero nunca se sabe…siempre tiene un as bajo la manga.

Por Gastón Ninin (@gastininin)

miércoles, 19 de marzo de 2014

A 14 años de un partido histórico: Gimnasia LP 6 - 6 Colón

Es uno de los partidos más recordados de los últimos 15 años del fútbol argentino. El 19 de marzo del 2000, Gimnasia y Esgrima de La Plata y Colón de Santa Fe empataron 6 a 6 por la Fecha 6 del Torneo Clausura 2000.

Para el local, dirigido por Gregorio Pérez, convirtieron Facundo Sava, en cuatro oportunidades, Pablo Sánchez y Jorge San Esteban, de penal. Esteban Fuertes x3, Pablo Morant, Leandro Cufré, en contra, y Valencia, marcaron los goles del equipo que era dirigido por Osvaldo Piazza.



Por Daniel López (@danilopez1414)

martes, 18 de marzo de 2014

A 41 años del récord Guiness de Eduardo Maglioni

Eduardo Andrés Maglioni, jugador de Independiente entre los años 1969 y 1973, logró quedar en la historia a partir del 18 de marzo de 1973 al marcarle tres goles, en un minuto 50 segundos, a Gimnasia y Esgrima de La Plata por la tercer fecha del torneo Metropolitano y de esta manera convertirse en un récord Guiness.

Aquella tarde el “Rojo” había terminado el primer tiempo 1 a 0 con gol de Ricardo Pavoni, de tiro libre, a los 37 minutos. Apenas arrancado el complemento, Maglioni  comenzó a estirar el marcador. Primero a los 4 minutos definió de media vuelta al palo izquierdo del arquero del “Lobo”; 35 segundos más tarde, luego de recibir un pase largo del “Chivo” Pavoni, marcó el 3 a 0 desde afuera del área;  finalmente a los 5 minutos 50 segundos el delantero del equipo de Avellaneda,  eludió al arquero y definió con el arco libre para marcar el 4 a 0 final.

En los años que estuvo en Independiente, Maglioni logró consagrarse campeón del Metropolitano 70´ y 71´, la Copa Libertadores 72´ y 73´ y la Copa Interamericana e Intercontinental del año 1973. Además jugó 135 partidos marcando 58 goles.

Por Gastón Argento (@pollito_22)

lunes, 17 de marzo de 2014

Un día como hoy, hace 80 años, debutaba en River el "Charro" Moreno

Un día como hoy, hace 80 años, debutaba en River José Manuel Moreno, un extraordinario goleador multicampeón y participe de la gloriosa “Máquina” del club Millonario.

El entrenador húngaro Emérico Hirschl lo tenía visto, sabía que jugaba bien y que tenía que tener una chance. El campeonato de 1935 comenzaba el 17 de marzo y River iba a enfrentar a Platense por la primera fecha, con un joven desconocido entre sus titulares.

A los 5 minutos ya todos sabían quién era. José Manuel Moreno no podía debutar de otra manera que no fuera con un gol. River le ganó 2 a 1 al Calamar y comenzó el camino de unos de los máximos ídolos en la historia del club.

En su primera etapa en River compartió delantera con otros grandes jugadores como Carlos Peucelle, Renato Cesarini y Bernabé Ferreyra. Jugó desde 1935 hasta 1944 convirtiendo 160 goles en  263 partidos y conquistando los campeonatos locales de 1936, 1937, 1941 y 1942, además de la Copa Aldao en 1936, 1937 y 1941.

En 1944 abandonó el club Millonario para recalar en el Real Club España de México y como de costumbre ganó el campeonato local en 1945. Gracias a su pasó por las tierras aztecas se ganó el apodo del Charro que lo acompañaría de por vida.

Después de su pasó por México, en 1946 Moreno retornó a River para seguir haciendo historia. Con Carlos Peucelle ahora como entrenador, formó parte de “La Máquina”: un equipo arrollador que identificó a lo largo de la historia al fútbol argentino. Con la delantera que integraba junto con Juan Carlos Múñoz, Adolfo Pedernera, Ángel Labruna y Féliz Loustau marcó 24 goles en 64 partidos y conquistó en 1947 el
campeonato argentino y la Copa Aldao.

Una huelga de jugadores hizo que el Charro dejará esta segunda etapa exitosa en el club de Nuñez y recalará en la  Universidad Católica de Chile donde fue campeón en 1949. Al año siguiente el ídolo riverplatense pasó a jugar a  Boca, club del que confesó ser hincha, y fue subcampéon del torneo argentino en 1950. Un año estuvo en el Xeneize, ya que en 1951 volvió a la Universidad Católica, luego en 1952 pasó por Defensor de Montevideo, en 1953 retornó a la Argentina para jugar en  Ferro. Por último, en 1954 llegó a Independiente Medellín donde, a pesar de estar en el ocaso de su carrera, demostró ser uno
de los más grandes jugadores de fútbol saliendo campeón en 1954 y 1957.

Se retiro en 1957 jugando para Independiente Medellín en un partido amistoso frente a Boca, donde a falta de 5 minutos para que terminara el juego, levanto los brazos y saludo a la hinchada anunciando que dejaba el fútbol.

Moreno vivió sus últimos años en la localidad de Merlo, dirigiendo al Deportivo Merlo en la divisional C, en 1977 y 1978. Tras su muerte, ocurrida el 26 de agosto de 1978, el estadio de Merlo fue bautizado con su nombre y al equipo comenzó a conocérselo como “Los Charros”.

Por Gastón Ninin (@gastininin)

viernes, 14 de marzo de 2014

Un día como hoy, hace 59 años, nacía Daniel Bertoni

Un día como hoy, hace 59 años, nacía en Bahía Blanca Daniel Bertoni, uno de los delanteros más recordados en la historia de Independiente y la selección argentina.

Con una habilidad y una potencia que lo destacaba por sobre sus compañeros, Bertoni debuto en Quilmes con tan solo 16 años. Con una muy buena temporada en el cervecero, los clubes grandes no tardaron en poner los ojos sobre él y en 1973 Independiente se lo llevó para formar una dupla inolvidable con Ricardo Bochini.

En el club de Avellaneda, Bertoni formó parte de un equipo imparable que conquistó tres Copas Libertadores, tres Copas Interamericanas y una Copa Intercontinental, además del Torneo Nacional de 1977.

Pero en 1978 llegó el título más importante en la carrera del bahiense. Con la selección argentina fue partícipe de la victoria en el Mundial y hasta se dio el lujo de convertir el 3 a 1 en la final frente a Holanda. Cuatro años más tarde, Bertoni también fue parte del plantel albiceleste en el Mundial de España ’82.

Luego del título mundialista, no tardaron en llegar las ofertas de Europa y en 1979 recaló en Sevilla, luego pasó por Fiorentina, Napoli y Udinese donde se retiro en 1988 a los 33 años.

Por Gastón Ninin (@gastininin)

jueves, 13 de marzo de 2014

Un día como hoy, hace 82 años, debutaba en River Bernabe Ferreira

Un día como hoy, hace 82 años, debutaba en River Bernabe Ferreira, uno de los máximos ídolos en la historia del club de Nuñez.

Ferreira llegó desde Tigre a cambio de 35.000 pesos -la cifra más alta pagada por un jugador hasta ese momento- y desde allí nació el apodo de Millonario para River.

La fiera debutó con dos goles en la victoria 3 a 1 frente a Chacarita, comenzando una carrera formidable con la camiseta de River donde jugó hasta su retiro por lesiones en 1939. En total marcó 187 goles en 185 partidos y conquistó los campeonatos tres títulos de Primera División-1932. 1936 y 1937-.

Por Gastón Ninin (@gastininin)

martes, 11 de marzo de 2014

Cracks en Blanco y Negro: Orestes Omar Corbatta

Un 11 de marzo de 1936 nacía en Daireaux, provincia de Buenos Aires, Orestes Omar Corbatta considerado uno de los mejores punteros derecho de la historia del fútbol argentino.

El estadio de Racing posee una calle
lindante que lleva el nombre Omar Corbatta
Surgido de la cantera de Racing Club, Corbatta fue uno de los mejores jugadores de su época ya que poseía una increíble habilidad y destreza para quitarse rivales de encima sin inconvenientes. El “Loco”, apodado así por su personalidad, jugó 180 partidos en el equipo de Avellaneda marcando 79 goles y conquistando dos títulos del campeonato argentino -1958 y 1961-.

En 1963 pasó a Boca Juniors a cambio de 12 millones de pesos pero su mala junta y su problema con el alcohol hicieron que su rendimiento mermará y no diera el máximo de su potencial. En el Xeneize solo disputó 18 encuentros entre 1963 y 1965  marcando 7 goles. A pesar de esto, en sus vitrinas figura su participación en los títulos de 1964 y 1965.

La camiseta celeste y blanca le sentaba bien, y es por eso que con la selección argentina brilló. Fue la figura en la Copa América de 1957 en donde “Los Carasucias” argentinos ganaron y dieron cátedra de fútbol a los demás conjuntos. Una mancha con la albiceleste es el "desastre de Suecia" de 1958 donde la Argentina se volvió sin pena ni gloria. Pero en 1959 hubo revancha y conquistó de nuevo en un gran nivel la Copa América disputada en la Argentina. En total disputó 43 partidos marcando la muy buena cantidad de 18 goles.

A pesar de su brillo con la pelota, Corbatta nunca pudo reponerse de su adicción al alcohol y el 5 de marzo de 1991 un cáncer de laringe se llevó al Garrincha argentino.



Gastón Ninin (@gastininin)

martes, 24 de diciembre de 2013

La tregua de Navidad

El 24 de diciembre de 1914, en medio de la Primera Guerra Mundial, soldados alemanes y británicos decidieron parar de pelear para la Nochebuena y Navidad (sin permiso de sus respectivos Ministerios de Defensa), y al día siguiente, un soldado británico sacó una pelota de fútbol, y soldados de ambos frentes se unieron en un partido. Dejaron las armas y celebraron la Navidad en paz y con una pelota de por medio.

El asesinato en Sarajevo del heredero al trono austriaco, el Archiduque Francisco Fernando, fue el detonante de la guerra. El Imperio austrohúngaro, el alemán y el otomano conformaban el grupo de las Potencias Centrales; Francia, Reino Unido y el Imperio ruso se encontraban del grupo de los Aliados.

Durante la primera etapa del conflicto, se desarrolló lo que se conoce como “guerra de trincheras”. La mayoría de ellas estaban ubicadas en la frontera franco-belga y allí murieron miles de soldados. Cinco meses después de iniciada la guerra, soldados británicos y alemanes que peleaban a lo largo de la línea de trincheras que iba de Ypres a Neuve Chappelle decidieron parar de pelear para la Nochebuena y Navidad.

En la noche del 24, compartieron charlas, comidas, canciones y aprovecharon para escribir cartas a sus seres queridos. Al otro día, un soldado escocés apareció con una pelota de fútbol, y rápidamente británicos y alemanes realizaron un partido, que ganaron los alemanes por 3 a 2. El partido se acabó cuando el Oficial en Jefe alemán tuvo constancia del hecho y ordenó que el encuentro se terminara, y después de dicha orden, ambos bandos regresaron a sus trincheras y la fraternidad terminó.

El teniente alemán Johannes Niemann contó: “Un soldado escocés apareció cargando un balón de futbol, y en unos cuantos minutos ya teníamos juego. Los escoceses hicieron su portería con unos sombreros raros, mientras nosotros hicimos lo mismo. No era nada sencillo jugar en un terreno congelado, pero eso no nos desmotivó. Mantuvimos con rigor las reglas del juego, a pesar de que el partido sólo duró una hora y no teníamos árbitro. Muchos pases fueron largos y el balón constantemente se iba lejos. Sin embargo, estos futbolistas amateurs a pesar de estar cansados, jugaban con mucho entusiasmo. Nosotros, los alemanes, descubrimos con sorpresa cómo los escoceses jugaban con sus faldas, y sin tener nada debajo de ellas. Incluso les hacíamos una broma cada vez que una ventisca soplaba por el campo y revelaba sus partes ocultas. Sin embargo, una hora después, cuando nuestro Oficial en Jefe se enteró de lo que estaba pasando, mandó a suspender el partido. Un poco después regresamos a nuestras trincheras y la fraternización terminó. El partido acabó con un marcador de tres goles a favor nuestro y dos en contra. Fritz marcó dos, y Tommy uno”.

En uno de los tantos actos conmemorativos que se realizarán hasta 2018 por el centenario de la Primera Guerra Mundial, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico y la federación inglesa anunciaron hace unos días que financiarán la construcción de un campo de fútbol cerca donde se produjo ese partido, en Ypres. La idea es organizar un torneo juvenil con equipos de toda Europa para “continuar los mensajes de paz y entendimiento, que se asocian con el partido original de la tregua de Navidad de 1914″, según declaró Ged Roddy, director de los Juveniles de la Premier League.

En plena guerra, el fútbol sirvió de unión entre dos bandos enemigos que compartieron un momento de paz con una pelota de por medio y sin armas en su poder. Una Navidad que disfrutaron como futbolistas dejando de lado la enemistad, aunque sólo fuera por unas horas.

Por Daniel López (@danilopez1414)

martes, 12 de noviembre de 2013

El Príncipe Millonario

Un guapo del área que con su juego elegante supo convertirse en conductor y goleador de varios equipos. Querido y respetado por todas las hinchadas. Un día como hoy, 12 de noviembre, pero de 1961 en Montevideo nacía Enzo Francescoli, uno de los máximos ídolos de la historia riverplatense.

Elogiado en todas partes y por todos, elegancia y humildad tanto dentro como fuera del campo de juego, El Príncipe, apodo en referencia a Aníbal Ciocca, ex mediapunta uruguayo de los años 30 y 40, debutó en primera división de Uruguay en el año 1980 en el club Montevideo Wanderers.

En 1983, y luego de brillar en la Copa América de ese año, el Enzo firma contrato con River Plate a cambio de $310.000. El camino comenzó de modo irregular para el uruguayo que a menos de un año la dirigencia millonaria lo quería vender al América de Cali, pero el se negó porque estaba dispuesto a triunfar. Y así fue, la gente se empezó a encariñar con el gracias a la buena dupla que formó con Norberto “Beto” Alonso.

El Campeonato Argentino 1985/86 fue su primera alegría con el “Millonario”. River salió campeón de la mano de un Francescoli figura y goleador y tiempo más tarde no pudo terminar de jugar la Copa Libertadores, que finalmente ganaría el equipo de Núñez, ya que fue vendido al Racing Matra de Francia.

En la temporada 1989/90 ficha por el Olympique de Marsella, en donde conquista la Ligue 1 y consigue el premio al mejor futbolista extranjero del año en Francia. En 1993, el Enzo es contratado por el Cagliari de Italia y en la temporada 1993/94 el Torino fue su destino pero a pesar de tener buenas actuaciones en ambos equipos no pudo conseguir ningún titulo.

Luego de su partida de River, Francescoli prometió volver y cumplió. En septiembre de 1994, Alfredo Davicce, presidente de la entidad Millonaria en ese momento, trajo al príncipe devuelta para que cumpla su anhelo: ser campeón de América. En 1994, La lBanda gana el Torneo Apertura y el uruguayo se convirtió en el goleador del torneo pero su cierre de carrera soñado no estaría mucho tiempo después.

De la mano de un Enzo Francescoli brillante, y junto con grandes jugadores como Hernán Crespo y Ariel Ortega, River conquista en 1996 la Copa Libertadores de América, superando en la final al América de Cali, pero la alegría no terminó ahí, con la consagración en el Apertura y Clausura 96´ , y Apertura 97´, el Millonario obtendría un histórico Tricampeonato, que junto con la obtención de la Supercopa Sudamericana de ese año coronan un cierre épico para uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.

Además de la elegancia, el uruguayo era de mascar chicle durante los partidos, el ejercicio le estimulaba el salival, evitando así la sequedad en la boca. Él dijo que llegó a ser tan dependiente de dicho hábito que no se sentía bien cuando no tenía ningún chicle antes de los partidos.

Como todos saben, Francescoli es elogiado por todos los grandes del fútbol entre los que se destacan: Pelé y Zidane. Zizou lo tiene como ídolo y ejemplo, a tal punto que a uno de sus hijos le puso de nombre Enzo: “me gustaría ser un ejemplo para los niños, como lo fue Enzo Francescoli para mí”, contó el francés en una entrevista.

En 1997, el Principe colgó los botines en un partido despedida entre River y Peñarol, club del que es hincha,  que se realizó en un estadio Monumental repletó.

Con la selección uruguaya ganó el Sudamericano Juvenil de 1981 y 3 Copas América anotando 17 goles en 68 partidos. Además jugó los Mundiales de México 1986 e Italia 1990.
           
“Es tan grande que si debo hablar del Enzo, los laureles, los elogios, quedan chicos. La palabra de alabanzas se hace añicos. Es Francescoli tan grande que ahora pienso... Que su nombre debería ser INMENZO, pues de gloria me hizo inmensamente rico..”, cierra Ignacio Copani, reconocido hincha de River, una de las estrofas de la canción dedicada a Francescoli.

Sin dudas, El Uruguayo fue, es y será un ídolo del fútbol, reconocido por los mejores, una persona que traspasó camisetas cumple un año más y este fue el pequeño homenaje que le brindamos desde TR.

Por Ramiro Monteverde Larrouyet (@ramamonteverde)

miércoles, 6 de noviembre de 2013

San Lorenzo vencía a El Porvenir y volvía a Primera

El 6 de noviembre de 1982, en cancha de Vélez Sarsfield, San Lorenzo concretaba su ansiado regreso a la Primera División gracias a su triunfo por 1 a 0 ante El Porvenir con un gol de Rubén Darío Insúa de penal, a los 36 minutos del segundo tiempo, y de esa manera abandonaba una categoría que lo tuvo solamente un año pero que para sus hinchas pareció mucho más tiempo.

Aquel campeonato de 1982, tenía 22 equipos divididos en dos zonas, jugaban todos contra todos a lo largo de dos ruedas y el que sumara más puntos ascendía en forma directa, lugar que ocupó San Lorenzo con 57 puntos.

Juan Carlos Lorenzo fue el técnico que empezó el ciclo en el Ascenso con el “Ciclón”, pero antes de la fecha 18 se marchó a Vélez y el mando lo tomó José Yúdica, quien debutó el 13 de junio, casualmente, frente a El Porvenir en cancha de Independiente, con una victoria por 3 a 0.

Oscar Quiroga, Osvaldo Biain, Héctor Osvaldo López, Pablo Comelles, Rubén Darío Insúa, Hugo Moreno, Héctor Raúl López, Armando Quinteros, Jorge Rinaldi, Miguel Batalla y Eugenio Morel Bogado, fueron los 11 titulares ese 6 de noviembre en cancha de Vélez.

Para salir campeón, San Lorenzo debía, al menos, empatar contra El Porvenir. El “Ciclón” jugó mal, plagado de nervios e imprecisiones, pero a los 36 minutos del segundo tiempo, Rubén Darío Insúa, de penal, le dio la ventaja al local que de esa forma se consagraba. 

Siete minutos después, los hinchas azulgranas invadieron el campo de juego y empezaron la fiesta por el ascenso, dos fechas antes de la finalización de un torneo en el cual tuvo como goleador al joven Jorge Rinaldi, quien convirtió 16 goles en ese certamen.

Un año duró el paso de San Lorenzo por el Ascenso. Batió todos los récords de recaudaciones y fue un cómodo campeón de ese torneo, pero a 31 años de este hecho, muchísimos hinchas se acuerdan del sufrimiento y dolor que fue ver a su equipo en otra categoría, a la cual bajó por los problemas políticos y financieros que presentaba, pero que logró contrarrestar para el bien de todos los “Cuervos”.

Por Daniel López (@danilopez1414)

miércoles, 30 de octubre de 2013

De Fiorito al Mundo

En un planeta donde millones de personas viven y se relacionan en todo momento, solo los distintos hacen la diferencia. Y desde Fiorito, barrio humilde de la Capital Federal, hubo uno del que no van a haber dos. Esas personas que se transforman en adjetivos y traspasan los años.

Un 30 de octubre de 1960 nació el más grande jugador de fútbol –que por ahora- pisó esta tierra. Diego Armando Maradona, el hombre que triunfó con los humildes y con los exitosos, cumple 53 años de una vida que a más de uno le hubiese gustado vivir.

Cada festejo del “Diego” es especial, tiene algo que emociona. Porque todos recuerdan sus goles en Argentinos, sus títulos en Boca, Nápoles, Barcelona y la selección argentina, pero verlo resurgir desde las cenizas una y otra vez, es algo que ni el más grande cineasta hubiese podido escribir para una historia: su lesión en Barcelona, el “me cortaron las piernas” en Estados Unidos ’94, su increíble recuperación tras su internación en 2004 que casi le cuesta la vida. Maradona sigue.

Conductor de TV en “La Noche del Diez”, entrenador de la selección argentina y mejor jugador de la historia, al “Diez” no le faltó ni le falta nada, menos la picardía, que sigue demostrando por estos tiempos chicaneando a cuanto oponente se le cruce en el camino. 

Maradona sigue y seguirá siendo ese personaje que “no tiene grises” como le gusta decir. El ahora asesor deportivo del Consejo de Deportes de Dubái , llegó desde Fiorito a cada rincón del planeta con sus goles, gambetas, y una personalidad que, para bien o para mal, es reconocida ni bien pisa cualquier lugar al que vaya.

Por Gastón Ninin (@gasty93)

martes, 9 de julio de 2013

A 105 años del primer clásico entre Argentina y Brasil

Un día como hoy…un 9 de julio de 1908 hace 105 años se jugaba en Río de Janeiro el primer superclásico Sudamericano entre Argentina y Brasil.

El partido finalizó 3 a 2 a favor de la selección albiceleste con dos goles del delantero de Alumni, Eliseo Brown, y  un gol del win izquierdo del Club Atlético San Isidro, Ricardo Malbrán.

Este primer encuentro genera controversia en cuanto al historial del clásico Sudamericano  ya que los brasileros no toman en cuenta este partido al no estar conformada aún la Confederación Brasileña de Deportes.

A pesar de no contabilizar este partido, el historial oficial marca que Argentina supera a Brasil. En un total de 95 partidos disputados: la selección argentina ganó 36 veces, el conjunto brasilero 35 partidos a su favor y  empataron 24 veces.

Por Gastón Ninin (@gasty93)

lunes, 8 de julio de 2013

A 23 años de la última final mundialista de Argentina

Un día como hoy…hace 23 años la selección argentina disputaba su última final en un Mundial de Fútbol, ante Alemania en Italia 1990.

La inesperada derrota en el debut frente a Camerún, el gol de Caniggia a los brasileros, el bidón de Branco y los penales de Goyco, habían quedado atrás.

El 8 de julio de 1990, el estadio Olímpico de Roma recibió una de las finales más polémicas de la historia, con un marco digno de una final mundialista.

Los equipos salieron a la cancha y a la hora de los himnos, los hinchas italianos tras la derrota en semifinal frente a Argentina silbaban sin parar el himno argentino. Comenzaba la final.

El encuentro fue un fiel reflejo de lo que había sido el Mundial: mucha más lucha que juego. El equipo argentino sin Caniggia suspendido, sufrió dos expulsiones en el partido: primero Pedro Monzón y luego Gustavo Dezotti.

A cinco minutos del final, el árbitro mexicano Edgardo Codesal entendió que  Roberto Sensini cometió penal contra Rudi Vöeller, a pesar de las airadas protestas de los jugadores argentinos que no podía creer la sanción. Andreas Brehme lo cambió por gol dándole a Alemania Occidental su tercer campeonato Mundial.

Este penal cobrado por Codesal sigue siendo hasta la actualidad comentado por su polémica. Los jugadores y cuerpo técnico argentino siguen afirmando que no fue falta y para acrecentar las dudas en 2006 Brehme, el jugador alemán que cambio por gol este fallo, admitió en una entrevista dada al diario español El País que “no fue penal” y que la entrada de Sensini sobre Vöeller fue correcta.

La imagen imborrable de Maradona llorando en el final del partido todavía nos sigue generando nostalgia y angustia de lo que pudo haber sido el tercer título Mundial para la selección albiceleste.

Por Gastón Ninin (@gasty93)